A pesar de todo el andamiaje que se proporcione como educador, el educando tiene que tener cierta actitud y predisposición, interés para recibir.
Sin embargo, por más facilidades que se den, a veces esa situación no se da. O al revés.
Va a ser que todos tenemos nuestro momento ¿no os parece?
Por ejemplo, a mi me cuesta reconocer al Dani Martín irreverente y antisistema de antes...con el tierno y comprometido de ahora. Él mismo es consciente de su cambio, de que su momento le llegó, maduró y su Peter Pan se fue...pero menudos 16 añitos debió dar a sus profes.
Según Piaget, es así. En cada fase del desarrollo hay algo que puede ser aprendido en ese momento y no antes. Intentar avanzar más rápido no es aconsejable, es mejor afianzar posiciones y desde ellas seguir aprendiendo a medida que el desarrollo alcanzado lo permita.